domingo, 31 de marzo de 2013

CUENTO - SERENDIPIA (LOS TRES PRÍNCIPES DE SERENDIP)

Tal vez suene un poco extraño el termino de Serendipia, pero el significado de este puede llegar a ser un tanto complejo como también simple.

Se puede entender por Serendipia en un carácter amplio como: "la habilidad de un sujeto para conocer que ha hecho un descubrimiento importante aunque no tenga relación con lo que busca" y en un sentido estricto,  se entiende como a la mera casualidad que lleva a encontrarse con un accidente provocando una coincidencia. 

Este termino neologico fue propuesto por el político, escritor y arquitecto ingles Horace Walpole en 1754 con el cuento "Los tres príncipes de serendip". Serendipia llega ha ser el nombre del antiguo territorio del reino de Ceilán ahora con el nombre de República Democrática Socialista de Sri Lanka, ubicado al sureste de la India en Asia.

El cuento de Los Tres Príncipes de Serendip:

Los tres príncipes de Serendip decidieron salir de viaje en busca de aventuras. Así que se subieron a su respectivos caballos y se dirigieron hacia Kandahar. Los tres hermanos eran extremadamente ingeniosos y eran poseedores de una gran inteligencia.

Su padre ya les advirtió que no era bueno demostrar sus extremas inteligencia públicamente, a veces había que ser reservados.

El príncipe mayor se detuvo, descendió del caballo y observó unas huellas en el camino: "Por aquí ha pasado un camello tuerto del ojo derecho. Mirad: la hierba más verde y, por tanto, la más exquisita, está cercana al río y está completamente intacta. Mientras que a la izquierda la vegetación es menos abundante, más seca, y es la que se ha servido el camello para comer".

El segundo príncipe, un negrito adoptado, pensó por un momento y dijo: "Le falta un diente al camello: la hierba arrancada muestra pequeñas cantidades masticadas y abandonadas".

Y el tercero, el benjamín que vestía siempre de rojo, sentenció: "El camello está cojo de una de las dos patas posteriores; las huellas son más débiles por este lado".

El primero, bastante picado por la sabiduría del menor de los hermanos, quiso aportar más detalles: "El camello lleva una carga de mantequilla y miel. Observen: al borde del camino hay una fila de hormigas que comen en un lado, y en el otro hay un enjambre de abejas".

El segundo hizo otras revelaciones: "Iba montada una mujer. Mirad estas huellas a este otro lado".

A lo que lo benjamín completó: "¡Está embarazada!"

Los dos príncipes saltaron a la vez: "¿Cómo lo sabes?"

Y el menor explicó: "Aquí hay orina, pero se ha tenido que apoyar con las dos manos porque le pesaba el cuerpo para agacharse".

Cuando llegaron a la ciudad, se encontraron en la plaza a un mercader gritando enloquecido: había perdido a su camello, y su mujer se lo había robado porque tampoco aparecía.

"¿Era tuerto el camello?", preguntó el príncipe mayor.

"Sí, lo era", respondió el hombre.

"¿Le faltaba algún diente?", preguntó el segundo príncipe.

"Sí, le faltaba algunos dientes. Ya es viejo el camello", concluyó el hombre.

"¿Estaba cojo de la pata trasera izquierda?", preguntó el benjamín de los príncipes.

"En efecto, se le había clavado la punta de una estaca".

"¿Llevaba una carga de miel y mantequilla, y la mujer está embarazada?" .

"Sí, eso llevaban, y ella está embarazada. ¿Dónde los habéis visto?

"No hemos visto jamás ni a tu camello ni a tu mujer", le dijeron los tres príncipes riéndose alegremente.

El hombre pensó que se reían de él. Con tantos detalles era imposible que no conocieran el paradero. Así que los denunció a las autoridades y los tres príncipes fueron arrestados y encarcelados con la pena de muerte, acusados de robar un camello y de raptar a una mujer. En el pueblo hubo muchos testigos de la conversación mantenida entre los príncipes y el hombre, por lo que nadie dudaba de la sentencia.

Antes de que la guillotina se lanzara a cortarles sus cabezas, apareció la mujer con el camello gritando que se había perdido y que estaba apunto de dar a luz.

Una vez aclarado todo, y asombrado por el ingenio de los tres príncipes, el Emir los nombró ministros.
La sabiduría tiene su premio y la casualidad los salvó. Aprendieron a ser mucho más prudentes a la hora de manifestar su inteligencia ante los demás.

La historia acaba aquí... y nace el término serendipia.

Este termino por mas fantasioso que suene ha sido un eje importante en la historia del mundo los descubrimientos de Serendipia (casuales) llegan a ser variados solo algunos de estos: Louis Daguerre padre de la fotografía tras romper por accidente un termómetro de mercurio, Alexander Fleming descubridor de la Penicilina (antibiótico que cura de la fiebre. gangrena, leptospirosis, entre otros) tras descuidar un mes sus placas de ensayo produciendo hongos que posteriormente serian convertidos en penicilina y el ejemplo mas histórico es el caso de Cristóbal Colón descubridor de el continente Americano, tras intentar llegar a las indias en un tiempo mas corto. 

Actualmente la Serendipia esta siendo utilizado por científicos a nivel mundial, considerándolo como un elemento importante en los nuevos hallazgos científicos.

"Casualidad, accidente, coincidencia"


AUTOR: Rudy Guarachi Cota (Rudev Nebo)

1 comentario:

Sergio Eliot Rodriguez dijo...

Hola!
Gracias por compartir el cuento, no lo conocía. Llegué aquí buscando el cuento de rebote porque había leído esta entrada de mi amiga Abril (http://goo.gl/6r0oC9) en el que usa la palabra serendipia; como tenía algunos ideas relacionadas las quise comentar allá. Después de consultar la palabra en el DLE se hacía referencia al cuento quise buscarlo, y encontré esta entrada.
Serendipia en toda regla :)
Saludos!

Saludos!

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